tú no eres un lugar
eres la orilla
el filo que amenaza romper
pero que ancla
un sueño que si duerme tiene pesadillas
el límite que siempre se rebasa
no eres imagen ni letra
eres sonido
punzante como el tañido de una flauta
fugaz como la trayectoria de una bala
sombrío como el doblar de una campana
no eres amarillo ni cian
eres la mezcla
color de vida en las copas de los árboles
de fruta que aún no debe de comerse
de asombro en la piel de los cadáveres
no eres contenido o continente
eres fluido
que se vierte
se escurre
se derrama
cubo de hielo
aprisionada metáfora de agua
que el calor libera y evapora
no sabes ser un muro
eres la puerta
la entrada y la salida simultánea
la eterna posibilidad del otro lado
umbral perenne del adiós y la llegada
no eres el barco
el puerto ni la arena
eres mar inasible
inacabable
tu litoral
cuerpo salado acariciable
lejana seducción
azulmarina
domingo 20 de febrero de 2011
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2 comentarios:
Encantada de encontrarte, me has dejado pegada a la silla. No eres muro eres puerta... increible. Gracias por escribir así. Un abrazo, te quedas en favoritos.
Gracias por seguir mi blog, y sobre todo por disfrutarlo. Un abrazo!
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