para ser la heroína de este cuento
me hace falta candor
juventud
y un reino
pero sobre un todo un sapo
al que —¡lo juro!— jamás
trataré de convertir en príncipe
porque los príncipes
acaban por ser un mal negocio
justo después de donde dice:
“vivieron felices para siempre”
para ser la heroína de este cuento
me hace falta arrojo
temeridad
y ganas de cometer un acto heroico
pero los héroes mueren
para poder ser admirados
y entonces se vuelven aburridos
por eso
mejor disfruto el encanto
de los actos comunes
cotidianos y simples
como tomarme un café con el ruido matutino
y mirar la ciudad desde mi cama
ya no me gustan los deportes de alto riesgo
como prenderme fuego en medio de la calle
o arrancarme el corazón para apostarlo
ahora
que empiezo a ser la única persona que puedo ser
que renuncié
a caminar sobre los tacones de una vida alquilada
a realizar el sueño guajiro del vecino
a ganarme la fama
la inmortalidad
o la portada de la revista Hola
soy feliz
no me arrancaré el corazón
no tiene caso
lunes 28 de febrero de 2011
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